Viajeros de casa

Fin de semana en Mallorca con Estefanía

Nuestra compañera Estefanía, nuestra asesora “més viatgera”, estuvo de escapada en Mallorca. Aquí no los cuenta.

“Llegamos a Palma con uno de los primeros aviones de la mañana y decidimos coger el bus hacia la plaza España, en donde estaba situado nuestro hotel. Llegamos hambrientos, así que, antes de dirigirnos al hotel, entramos a desayunar en una de las cafeterías de la plaza. Nos dimos el gusto de comernos unas deliciosas ensaimadas mallorquinas, acompañadas de un buen café humeante.

De camino al hotel y para tentar a la suerte, compramos unos décimos de lotería de Navidad. Nunca sabes dónde caerá la suerte.

El hotel escogido era el UR Avenida Palma. Debo comentar que su situación es ideal, especialmente si tienes previsto moverte por Mallorca en tren ya que está al lado de la estación de trenes Intermodal.

Salimos del hotel con el objetivo de visitar el Museo Juan March que estaba situado a 5 minutos andando. Visita sorprendente por la calidad de las obras y autores que tienen expuestos: Dalí, Picasso, Chillida, Tàpies, Miró… Muy recomendable y la entrada es gratuita.


Entrada Museo Juan March


Nuestro siguiente objetivo previsto era el Puerto de Sóller. Para llegar allí decidimos coger el bus de la línea 210. Sabíamos que el trayecto era un poco más largo que con otras líneas, una hora y media, pero vale la pena el paisaje del recorrido, atravesando pequeñas poblaciones y parte de la Serra de Tramuntana.

El trayecto en bus había despertado nuestro apetito, así que al llegar decidimos dirigirnos a almorzar. Escogimos un local llamado el Bar Albatros situado en el mismo puerto de Sóller. Buena elección, las croquetas de bacalao, pescadito frito, ensaladas, etc. fueron excelentes.


Port de Sóller

Tras el almuerzo, decidimos pasear por las calles llenas de bullicio de la población, recorrer la playa del puerto que estaba muy animada con músicos callejeros y los dos faros que guardan el puerto de Sóller.


Playa de Port de Sóller

Finalizado el paseo, decidimos que ya era hora de regresar a Palma, esta vez con el bus 211. línea más rápida y directa. Tras un breve descanso en el hotel, aprovechando que muchos comercios cierran tarde, realizamos algunas compras. Y ya rodeados de buen ambiente, fuimos a cenar a un hamburguesería de la zona.

Empezamos muy bien el día siguiente, con un excelente y abundante desayuno en el hotel, en donde dejamos las maletas para recogerlas más tarde.



Para el resto del día teníamos programado visitar Valldemossa. Resultó un acierto: pasear por sus calles, visitar a La Cartuja, observar el trasiego de los excursionistas que recorren la zona… Para el almuerzo, escogimos un pequeño restaurante que cumplió con creces nuestras expectativas. Y como no, antes de regresar a Palma, debíamos de cumplir con la traición y con los numerosos encargos de amigos y familiares: comprar las típicas “cocas de patata” de Valldemossa. ¡No te puedes ir sin comprarlas!

Estefanía recorriendo Valldemossa


Rincón de Valldemossa


Paseo de Palma


De regreso ya a Palma, nos quedó tiempo para acercarnos a la Catedral, recorrer un paseo marítimo muy concurrido y animado con grupos de bailes típicos mallorquines.

Catedral de Palma


Y llegó el momento del regreso. Aún con tiempo, decidimos ir en bus al aeropuerto desde la parada La Feixina. ¡A casa!

Había sido un fin de semana diferente, uno muy bueno…


Estefanía Pons.

Viatges Magon Team

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