Viajeros de casa

En Autocaravana por Mallorca

Siempre había tenido la ilusión de hacer un viaje en autocaravana.

Cuando me llamó Gema a la agencia para poder ofrecer a nuestros clientes alquiler de autocaravanas en Mallorca, pensé, o ahora o nunca. Y cuando se lo plantee a los niños como regalo de Navidad saltaron de contentos.

Iba un poco preocupada... 7 metros son 7 metros.

Y nosotros cinco dentro de un sitio tan pequeño....

Pero increíblemente hay sitio para todos y para todo.

Fuimos en avión hasta Palma y en el Parking Express del Aeropuerto nos entregaron la autocaravana, después de explicarnos las instrucciones de todo. 

¡Cada uno cogió su espacio y ala! ¡En marcha!

¡¡Lo principal es saber que vas con un vehículo de 7 metros de largo y sobre todo 3 metros de alto!!  Y que no hay que arriesgar, ni meterse en un sitio que no estás seguro. Hay que asegurar los movimientos. Eso es lo principal.

Otra cosa que me gustó para los niños es que tienes que ser consciente en todo momento de todo lo que necesitas para vivir. Es decir, tienes tantos litros de agua y hay que vigilar que no puedes recrearte. Tienes agua caliente, y te basta si haces un consumo responsable y gastas lo justo para las necesidades que tienes. Que tienes un depósito de 100 litros, que tienes que entregarlo lleno. Que, si haces uso del inodoro, tienes que pensar que el depósito se llena, y que lo más cómodo es que aproveches todo el rato que estás fuera de la autocaravana para usar los baños en los bares, restaurantes, museos... y que el de la autocaravana es para el resto de las ocasiones. Que hay que seguir unes instrucciones y que hay que vaciar.

Todo esto ayuda para que cuando llegas a tu casa, se pregunten y aquí cómo va la cosa. A dónde va, de dónde viene el agua, la energía, etc., etc. Interesante.

Intentamos aprovechar al máximo el tiempo.

Del aeropuerto nos fuimos a comprar a un super cercano. Qué larga es...

Después nos fuimos a visitar las Coves del Drach.

Un poco caro para mi gusto, pero está bien el montaje que tienen con los 10 minutos de música clásica y el paseo en barca, momento Titanic.

A finales de febrero no hemos encontrado masificación y se estaba muy tranquilo en la zona del parking debajo de los pinos. Es una zona dónde se puede pernoctar.

Después bajamos a Porto Cristo andando a comer en uno de los pocos bares/restaurantes que estaban abiertos.

Por la tarde después de descansar en la autocaravana un ratito y decidir dónde iba a dormir cada uno de nosotros y revisar todos los armarios y cajones y escondrijos habidos y por haber, nos dirigimos hacia Valldemossa, dónde teníamos intención de pernoctar.

Había consultado a un amigo de Soller y la aplicación Park4night : Encontramos una calle cerca de la zona deportiva muy tranquila y sin salida.

Algunas casas estaban cerradas y aparcamos en el aparcamiento de la calle.

Dimos una vuelta por Valldemossa. Entramos en la farmacia. Uno de los pocos establecimientos que estaban abiertos.

Como hacían futbol fuimos al bar del Barça, S’Olivera, para ver el partido.

La cena, un “pa amb oli” mallorquín con tomate y queso y “olives mallorquines”. Qué Bueno!

Vuelta a la autocaravana. Vimos una peli en la tele de la autocaravana. Tiene entrada de USB y había un pen con pelis. Vimos una de las pelis y ¡¡¡ a dormir!!!

Cómodos y sin estrecheces.

Dormimos bastante tranquilos, sin ruidos de coches. Un perro ladraba, las ovejas balaban, todo muy bien.

La mañana siguiente fuimos a comprar el pan y coques de patata a una panadería Cas Molinas. Acabamos de recoger todos los trastos de la excursión, mochilas, cantimploras, bocadillos y partimos hacia la Serra.

Todo cuesta arriba.

Nos encaminamos hacia la Ruta de s’Arxiduc. Desde la plaza dónde ponen el mercado hacia arriba. Piedras, caminote cuesta arriba y en zig zag.

Y de repente el cielo, el camino marcado por encima de la Sierra y piedras, piedras, y una vista y una paz... Precioso.

No está nada señalizado y a veces menos mal que de vez en cuando pasa alguien y preguntas.

De bajada, vuelta a la autocaravana.

Una ducha, una merienda de “coques de patata” reponedora, ¡¡un café y en ruta!! Hacia Soller.

Aparcamos en la carretera al Port de Soller. Bajamos al centro e hicimos un recorrido a pie por los lugares más emblemáticos. El banco Santander, la Iglesia, la estación, el tren...

Las casas con las puertas de las entradas abiertas, las aceras de piedra pulida con las que te puedes matar si patinas...

Y a cenar a la Pizzeria Circulo Sollerense. Que buenas, después de un día entero caminando...

Volvimos a la autocaravana y nos dirigimos a Soller para pernoctar en el parking de la entrada que llega hasta el paseo de la playa.

Entre dos autocaravanas. Tranquilos y bien.

Hacia más calor que en la Sierra, se notaba que estábamos a nivel del mar.

Desayunamos en la Autocaravana y partimos hacia Palma.

Aparcamos en Coll d’en Rabassa, al lado del Fun y de una parada de autobús hacia Palma.

Allí nos esperaba la Catedral. el Palacio de la Almudaina, la Lonja y los Baños Árabes.

Comimos en el Celler la Prensa. ¡Un poco ruidoso y lleno de gente! No estábamos acostumbrados a este bullicio, pero nos pusieron en una zona un poco apartada y resistimos.

Nos dio tiempo para hacer unes compras y dirigirnos ya hacia el aeropuerto, dónde nos esperaba Gema para recoger la autocaravana.

Antes nos paramos en una gasolinera para vaciar el depósito de aguas sucias y depósito del inodoro y repostar de agua potable.

Comparando con el gasto que haces estando en un apartamento/hotel, es cómodo. Es como una aventura, rollo caravana. Los niños eran conscientes del gasto energético, agua, gas, etc y me ha gustado. ¡¡Es divertido!!

¡¡Volveremos!!

Mallorca por supuesto en temporada baja. Huyendo de las ciudades.

Con criterio y seguridad de lo que se hace con 7 metros a tus espaldas.


Olivia Díaz

Viatges Magon Team


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