Viajeros de casa

Conociendo el Camino de Santiago: de Roncesvalles a Logroño


 
 
Hace varios años que me rondaba por la cabeza hacer un tramo del Camino de Santiago. Me encanta caminar y me habían hablado muy bien de esta experiencia.

Tenía vacaciones a finales de abril y Queta me emitió los billetes para mí y para mi amiga y vecina de Sant Lluis a la que también le hacía mucha ilusión este viaje. Cogimos billete de avión a Barcelona y tren hasta Pamplona…

Lo decidimos en firme a principios de abril por lo que empezamos a reunir todo el material necesario: mochila, zapatos adecuados, calcetines, saco de dormir pequeño, camisetas, polar, chubasquero… Es muy importante llevar sólo lo imprescindible ya que el peso de la mochila es un hándicap a tener en cuenta y más si no eres muy robusta como es nuestro caso.

Estaba un poco nerviosa ya que este viaje era diferente a todos los que había hecho hasta ahora, sin reservar hoteles y un poco sobre la marcha. 

Por fin llegó el día, viernes 28 de abril. Era un manojo de nervios… llegamos al aeropuerto a las 08.00 y a las 10.15 ya habíamos llegado a Barcelona. Cogimos un autobús que nos acercó a Plaza Cataluña y dimos una vuelta… hacer tiempo para ir a la estación de Sants (el tren salía a las 15.30). Cogimos un tren que nos llevó a la estación y luego unas 4 horas de trayecto y llegamos a Pamplona. Eran las 19.30h y buscamos una pensión en el centro de Pamplona. Cogimos el autobús que nos acercó al centro y preguntando llegamos hasta la calle de la pensión que habíamos buscado. Cual fue nuestra sorpresa que el dueño al saber que veníamos de Menorca nos contó que él había pasado temporadas por nuestra isla ya que su primo Mikel tiene un bar (Akelarre). Qué casualidad!!! Nos invitó a unas cañas y a unos pinchos y fue super simpático con nosotras, hasta nos facilitó el contacto de un taxista para la mañana siguiente ya que teníamos que ir hasta Roncesvalles, y el autobús salía por la tarde y nosotras queríamos aprovechar el día para empezar la ruta. Quedamos a las 7 de la mañana y llegamos a Roncesvalles en una mañana fresca pero despejada, tomamos el desayuno y empezamos super emocionadas el camino junto con otros peregrinos.

Es paisaje es espectacular, zona boscosa con riachuelos, puentes con encanto… parecía un cuento de hadas caminar por estos parajes. Después de varias horas de camino y pasando por pueblecitos de ensueño pero desiertos llegamos a Zubiri por un puente precioso. Buscamos alojamiento. Los primeros albergues que encontramos estaban completos pero encontramos sitio en el albergue municipal. Dejamos mochilas, ducha y a buscar donde comer… estábamos hambrientas. Zubiri es un pueblo pequeñito … por la tarde se nos un poco aburrido. Recomendaría llevarse lectura para estas tardes de relax y poco que ver. Pasamos unas horas en la única cafetería donde había vidilla y la encargada nos aconsejó que reservásemos alojamiento en Pamplona para el día siguiente ya que estaba muy concurrido ese fin de semana al haber puente y muchos peregrinos eligen mayo para hacer el camino, por lo que estaba un poco saturado. Ella misma llamó a varios albergues privados y nos consiguió en uno donde quedaban libres 2 plazas … fue super amable. Gracias Carmen! Eres un encanto.

A la mañana siguiente empezamos a caminar a las 7 y media hacia Pamplona. El paisaje sigue teniendo mucho encanto pero no tan espectacular como el primer día. Llegamos a Pamplona cuando empezaba a llover… pero que suerte al encontrar nuestro albergue justo al entrar en la parte vieja de la ciudad. Un albergue (Casa Ibarrola) muy pequeño y acogedor donde el encargado es un encanto. Una de las cosas más bonitas de este viaje ha sido la gente con la que nos hemos encontrado, tanto peregrinos como la gente de los pueblos siempre dispuesta a ayudar en cualquier cosa.

Hemos hecho etapas entre 22 kms a 25 kms cada día. Empezamos a caminar tempranito (entre las 7 y las 7 y media) y llegábamos a los albergues sobre el mediodía. Una ducha y a buscar un restaurante donde comer comida casera… hemos comido super bien a buen precio. Y por la tarde limpiar ropa para volver a ponerte lo mismo al día siguiente. En los albergues había lavadora y secadora pero era tan poca cosa que lo he lavado a mano… y después un ratito de relax ( había albergues que tenían zona ajardinada y además hemos tenido mucha suerte con el tiempo, apenas ha llovido.) y más tarde callejeábamos por el pueblo.

El tercer día llegamos a Puente de la Reina, un pueblo precioso con un puente impresionante, al siguiente llegamos a Estella, luego a Los Arcos, próximo destino Viana y finalmente el último día llegamos a Logroño. Fue el día más corto de andar y el paisaje bastante feo, pero al llegar a Logroño y como era nuestro destino final aprovechamos el día para callejear todo el día por sus calles y antes de las doce ya estábamos probando sus famosos pinchos acompañado de cortitos o de vinitos. 

Al día siguiente tren a Barcelona y vuelo a Menorca por la tarde… 

Ha sido un viaje distinto en el que he combinado mi pasión por el senderismo.

He practicado idiomas con muchos de los peregrinos con los que me he cruzado. Para mí esto es lo mejor del viaje, conocer a gente de sitios tan dispares cada uno con una historia diferente, y he aprendido a viajar con lo imprescindible y sin lujos pero saboreando cada minuto de esta ruta maravillosa.

Si tenéis tiempo y ganas os lo recomiendo… yo hubiese seguido hasta llegar a Santiago sólo me faltaba tiempo…
 
Por Montse 
Viatges Magon Team
 
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